Monumento Natural de Ojo Guareña
Monumento Natural de Ojo Guareña
Descubre uno de los mayores complejos de galerías subterráneas de Europa que cuenta con una ermita rupestre y una cueva visitable que no deja a nadie indiferente.
El complejo kárstico de Ojo Guareña, enclavado en la Merindad de Sotoscueva (o “Bajo la Cueva”) es uno de los mayores complejos de cuevas de Europa, con una red que supera los 100km de galerías distribuidas en diferentes niveles. También, es un importante yacimiento arqueológico donde se han hallado santuarios prehistóricos que testimonian la presencia humana en estas tierras desde tiempos remotos. Entre ellos destaca la Galería de las Huellas: un conjunto de pisadas de pies descalzos dejadas por un grupo humano prehistórico. Además, de las 190 especies faunísticas que habitan en su interior (115 terrestres y 87 acuáticas), 36 son endémicas y 34 nuevas para la ciencia, lo que convierte a Ojo Guareña en “un punto caliente de biodiversidad”.
Este extraordinario complejo de cuevas ha sido excavado por el río Guareña, que se introduce en el interior de este macizo calizo en el bello paraje del sumidero, donde el río comienza un largo camino subterráneo dando lugar a galerías, simas, lagos, dolinas, etc.
Dada su relevancia natural y patrimonial, Ojo Guareña está protegido bajo la figura de Monumento Natural desde 1996 y forma parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León (R.E.N). Además las cuevas fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) en 1991 aunque 1970 ya tenían una protección como similar por la importancia de sus yacimientos arqueológicos ya que Ojo Guareña es uno de los pocos lugares del mundo en el que todavía es posible seguir la evolución de la religiosidad desde el Paleolítico hasta nuestros días del hombre occidental.
En sus cerca de 14.000 hectáreas, este espacio que da continuidad geológica al sistema de cuevas, abarca parte de la Merindad de Sotoscueva, la Merindad de Montija y de Espinosa de los Monteros.
Actualmente se pueden recorrer dos de las cuevas; La Cueva-Ermita de San Tirso y San Bernabé y la Cueva Palomera.
La Cueva-Ermita de San Tirso y San Bernabé incluye un itinerario de 400 metros de galería y la ermita de San Tirso y San Bernabé, excavada en la entrada de la cueva. La visita dura en torno a 45 minutos, está acondicionada y es accesible a todo tipo de público. Se trata de una ermita rupestre, con fachada de sillar al exterior y unas curiosas y coloridas pinturas murales en su bóveda natural, fechadas en 1705 y 1877, que relatan los martirios de San Tirso y los milagros de San Bernabé.
Junto a la ermita se encuentra la Sala del Ayuntamiento que fue usada como lugar de sesiones desde 1885 hasta 1924, fecha en que se trasladó la actividad política y el Ayuntamiento a la localidad de Cornejo. Antiguamente las reuniones se celebraban alrededor de la Encina Sagrada, situada en lo alto de la peña y que fue talada por ser considerada un culto pagano.
En cuanto a la Cueva Palomera, hay un recorrido de 2,5 km, que dura 4 horas, y otros dos más reducidos, de 1h 30min y 2h 30min. Se visita la Cueva y Rampa y se continúa hasta el Museo de Cera y la Sala del Cacique.
La Red de Senderos existentes en este espacio natural permiten recorrer los recursos naturales próximos como el Ventanón, donde la erosión ha creado un marco natural para observar el paisaje como si de una foto se tratara; los canales del Dulla o el salto de la Mea.
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Monumento Natural de Ojo Guareña
Descubre uno de los mayores complejos de galerías subterráneas de Europa que cuenta con una ermita rupestre y una cueva visitable que no deja a nadie indiferente.
El complejo kárstico de Ojo Guareña, enclavado en la Merindad de Sotoscueva (o “Bajo la Cueva”) es uno de los mayores complejos de cuevas de Europa, con una red que supera los 100km de galerías distribuidas en diferentes niveles. También, es un importante yacimiento arqueológico donde se han hallado santuarios prehistóricos que testimonian la presencia humana en estas tierras desde tiempos remotos. Entre ellos destaca la Galería de las Huellas: un conjunto de pisadas de pies descalzos dejadas por un grupo humano prehistórico. Además, de las 190 especies faunísticas que habitan en su interior (115 terrestres y 87 acuáticas), 36 son endémicas y 34 nuevas para la ciencia, lo que convierte a Ojo Guareña en “un punto caliente de biodiversidad”.
Este extraordinario complejo de cuevas ha sido excavado por el río Guareña, que se introduce en el interior de este macizo calizo en el bello paraje del sumidero, donde el río comienza un largo camino subterráneo dando lugar a galerías, simas, lagos, dolinas, etc.
Dada su relevancia natural y patrimonial, Ojo Guareña está protegido bajo la figura de Monumento Natural desde 1996 y forma parte de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León (R.E.N). Además las cuevas fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) en 1991 aunque 1970 ya tenían una protección como similar por la importancia de sus yacimientos arqueológicos ya que Ojo Guareña es uno de los pocos lugares del mundo en el que todavía es posible seguir la evolución de la religiosidad desde el Paleolítico hasta nuestros días del hombre occidental.
En sus cerca de 14.000 hectáreas, este espacio que da continuidad geológica al sistema de cuevas, abarca parte de la Merindad de Sotoscueva, la Merindad de Montija y de Espinosa de los Monteros.
Actualmente se pueden recorrer dos de las cuevas; La Cueva-Ermita de San Tirso y San Bernabé y la Cueva Palomera.
La Cueva-Ermita de San Tirso y San Bernabé incluye un itinerario de 400 metros de galería y la ermita de San Tirso y San Bernabé, excavada en la entrada de la cueva. La visita dura en torno a 45 minutos, está acondicionada y es accesible a todo tipo de público. Se trata de una ermita rupestre, con fachada de sillar al exterior y unas curiosas y coloridas pinturas murales en su bóveda natural, fechadas en 1705 y 1877, que relatan los martirios de San Tirso y los milagros de San Bernabé.
Junto a la ermita se encuentra la Sala del Ayuntamiento que fue usada como lugar de sesiones desde 1885 hasta 1924, fecha en que se trasladó la actividad política y el Ayuntamiento a la localidad de Cornejo. Antiguamente las reuniones se celebraban alrededor de la Encina Sagrada, situada en lo alto de la peña y que fue talada por ser considerada un culto pagano.
En cuanto a la Cueva Palomera, hay un recorrido de 2,5 km, que dura 4 horas, y otros dos más reducidos, de 1h 30min y 2h 30min. Se visita la Cueva y Rampa y se continúa hasta el Museo de Cera y la Sala del Cacique.
La Red de Senderos existentes en este espacio natural permiten recorrer los recursos naturales próximos como el Ventanón, donde la erosión ha creado un marco natural para observar el paisaje como si de una foto se tratara; los canales del Dulla o el salto de la Mea.